Expresa, encarna, irradia la mejor versión de tí mismo

Las Terapias Complementarias nacen del entendimiento del Ser Humano como un Ser Holístico, es decir, integrado por varias esferas.

Aristóteles ya dijo que el hombre es más que la suma de sus partes, y éstas partes, son la física, la emocional, la mental y la energética. Así pues, se entiende que un tratamiento holístico o integral será el que tendrá en cuenta todas las esferas del individuo.

La definición de la Organización Mundial de la Salud para las Terapias Complementarias es el conjunto de prácticas, enfoques, conocimientos y creencias sanitarias diversas que incorporan medicinas basadas en plantas, minerales, terapias energéticas, técnicas manuales y ejercicios aplicados de manera individual o en combinación para mantener el bienestar, además de tratar y prevenir las enfermedades.

Éstas son las técnicas que utilizo y las pongo a tu servicio, acompañándote hacia la mejor versión de tí mismo

 

La Suma de todas las Partes

La esfera física tiene que ver con nuestro cuerpo, que es nuestro vehículo. Para asegurarnos de que sí vamos a conducir con él lo más satisfactoriamente posible en la vida, los hábitos saludables tales como moverlo, cuidar nuestra nutrición, mantenerlo limpio y alejado de toxinas en la mayor medida posible y ocuparnos de él según nos va dando señales de que algo sucede, serán nuestros aliados para llevarlo a cabo con éxito.
La esfera emocional es el movimiento que existe entre el mundo interno y el mundo externo. Es la comunicación entre la expresión resultado de la propia manera de percibir la vida y la recepción de esta expresión por parte de otros.
La esfera mental tiene que ver con los conceptos y tendencias de pensamiento que estructuran la realidad del individuo, a nivel consciente o inconsciente, junto con los comportamientos que éstos generan. Observarlos, integrarlos, transformarlos y elevarlos nos aporta una mejor gestión de nuestra realidad y relación con nuetro entorno.

La esfera energética nos habla del campo electromagnético humano. El campo bioeléctrico formado por nuestro sistema nervioso y las fascias musculares, es toda una red de comunicación sutil e interconectada con la totalidad del propio organismo y con los campos electromagnéticos externos y que tienen una información en cuanto a intensidad. Cuando nuestro cuerpo disminuye su carga eléctrica general (la intensidad de su campo magnético) estamos ante una alteración de la salud. En la medicina china desde hace milenios, estos campos eléctricos son tratados a través de la red de meridianos energéticos. En la actualidad, se está demostrando que la variación de estos campos electromagnéticos tiene un efecto sobre la bioquímica del organismo, pudiendo alterar el ph de ciertas zonas del cuerpo.

Dirigir todas estas esferas hacia su máximo potencial te beneficiará a tí y a tu entorno, transformando tu realidad y propiciando así una mejor y más satisfactoria calidad de vida.

Salud!